¿Alguna vez has sentido empatía con una persona, a tal grado que inconscientemente te enamoras de su forma de ser, de sus cualidades que la hacen diferente a las demás personas?
Tal parece que lo que alguna vez escribí en una de mis canciones, me vuelve a azotar. "¡Demonios! Siempre me pasa lo mismo".
Es curioso que muchos hablan del enamoramiento como el culpable de cegar a las personas impidiendo percibir los defectos del otro. Me niego rotundamente a aceptar esta hipótesis tan sonada. Me parece que yo me enamoro de los defectos. De esas cosas que hacen más humana a la persona. De la sinceridad que a veces suele rozar la imprudencia. Obviamente el sentido común no me falla y sé perfectamente cuando el rollo se torna en mal plan.
Esta vez he aprendido que se vale enamorarse sólo en un sentido. A pesar de que las advertencias fueron claras, terminé involucrando más de lo que debía, pero a diferencia de ocasiones pasadas, esta fue más educativa. En cierto momento estaba pensando que me volvería un solterón amargado, jajajaja. Esta personita me sacó de un bache en mi inspiración musical, me recordó lo bonito que es sentir y tener inspiración (para muestra, basta un botón: www.myspace.com/gerardpb), aunque esta vez no hubiese reciprocidad. Sé que no era el momento y que tal vez nunca lo será. Tal vez por los errores cometidos en mis pensamientos adelantados y mi creación de escenarios inexistentes, así como mi exceso en la muestra de afecto que fue definida con una vulgar palabra: "ser encimoso".
Los primeros días, "posteriores a mi frío amanecer" debo confesar que repetí ciertos patrones de depresión que a lo largo de mi vida he tenido. Gastar mi dinero en un concierto, también en aditamentos tecnológicos, dejar de comer, beber... "droga-cola" en exceso, etc. En pocas palabras darle en la madre a mi estómago.
Pero creo que duró menos. Me di cuenta de muchas cosas, tal vez suene nerd, pero siendo fan de Star Wars y los Jedis, George Lucas en su argumento sobre la actitud ante las pérdidas es claro. "Un Jedi no debe ser apegado a las cosas, debes dejar que el curso natural del universo avance a su paso y se lleve lo que tenga que llevarse". Creo que sin querer 'that little person' colaboró con prestarme (o no sé si me los regaló pero prometo que intentaré devolvérselos) un par de DVD's de la saga, donde el cineasta habla de esto en el 'making of''. No soy un Jedi, pero es un principio básico en esta vida. No somos de nadie y no nos pertenece nadie. Alguna vez llegará la persona más adorable de tu vida pero no la compartirá contigo.
Alguna vez alguien querido morirá y no podrás hacer nada más que seguir tu camino. Alguna vez tu morirás y el mundo seguirá girando.
Y se preguntarán ¿por qué publicar suceso tan personal en un blog? Digamos que por terapia. Parece que mi lado de "comunicador" o Lic. en Ciencias de la Comunicación (como lo dice mi certificado de licenciatura) me ha encausado a esta vía de desahogo. Acepto mis errores, no sé si vuelvan o no a suceder, pero sé que reincidir no tendrá el respaldo de la ignorancia, sino el estigma de la inconsciencia.
Tal vez seamos eslabones de una gran cadena, algunos se rompen pero siempre habrá otro eslabón que la una y te supla. Tú harás cosas buenas y alguien las hará por ti. Jugarás con alguien y alguien jugará contigo. Me parece increíble pero a las pruebas me remito. No creo en un Dios todopoderoso, pero sé que existe esa fuerza (y ahora si sin creerme Jedi) que mantiene en cierto balance al mundo. No sólo a hombres y mujeres, sino todo. A algunos les gusta y a otros no...
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